01 octubre 2007

Tráfico y orden en Almodóvar del Campo

Nadie duda que la vida rural, aunque sea en pueblos de grado medio, tiene un cierto grado de relajación en la vida de los vecinos incluso deseable. Pero eso no es razón para que de ese cierto margen pasemos a la ley de la selva.
Aprovechando comentarios de ciudadanos2010 entro en el asunto de los aparcamientos. Basta un breve paseo por las calles para ver que aquí en muchas de ellas hay un desorden total. Que en una calle de doble sentido esté permitido aparcar en ambos lados, y que al hacerlo impida el cruce de coches, ¿no es peligroso, absurdo y deleznable? Porque una cosa es que los vecinos hagan lo que quieran, se salten las normas, que también ocurre contínuamente, y otra que las propias normas estén mal hechas. Las infracciones se pueden castigar, aunque aquí raras veces se haga, pero ya me dirán cómo castigamos al que tiene la obligación de poner esas normas y no lo hace.
Resulta aún más irritante, en un sitio de este tamaño, ver cómo los municipales se aplican en dos o tres calles del centro, y pocos, muy pocos, metros más allá se forman atascos surrealistas, no por malos conductores, sino por que la permisividad en los aparcamientos hace que algunas calles estén cortadas a efectos de la circulación.
Algún responsable habrá, digo yo