18 septiembre 2007

Se acabaron las fiestas, peñas y despeñados

Sí, a pesar de que todavía hay gente de vacaciones y algunos estudiantes no han empezado volvemos a la realidad diaria. El resultado de todos estos dias de jolgorio cada uno lo verá a su manera. Me imagino que desde las peñas lo verán estupendamente, pero no todos lo vemos así. Lo cierto es que se ha visto mucha menos gente que otros años. De día y, sobre todo, de noche.
Cierto es que hay menos sitios a donde ir, pero el trasiego mayor que se ve es gente que va de peña en peña, sin otro objetivo. En los locales los despeñados y gente que llega de fuera. Quizás esa tenga que ser al final la manera de divertirnos todos, pero son muchos los problemas que trae esta forma de divertirse.
El principal, a mi juicio, es que el pueblo todo se convierte en un enorme botellón escandaloso y molesto que durante muchos días impide el descanso a los que no pueden, o no quieren, participar de la jarana. Porque hay muchos que tenemos que trabajar, y otros que no les apetece por muchos motivos. Y también somos vecinos y tenemos nuestros derechos ¿o no?. Apliquemos unas mínimas normas de conducta, o esto va a ser la ley de la selva que sólo puede llevar al conflicto entre vecinos.

10 septiembre 2007

Descanso y fiesta

La ley de la selva, a eso estamos llegando. Y no sólo los dias clave de las fiestas. Cada vez se alarga más, se amplía a más dias del verano. Se está haciendo imposible poder descansar, el pueblo está lleno de peñas sin educación, ruidosas y que no hacen caso alguno cuando la policía o los vecinos le piden respeto a los demás.
Entre estudiantes que no tienen clase, gente ociosa y los que se toman las vacaciones estos dias
las personas que tienen que madrugar para trabajar no encuentran, ni de noche ni de día, un momento de tranquilidad para el descanso. El ambiente hostil va creciendo y el abuso puede llevar a la prohibición. Suele pasar.
Tampoco hay que desdeñar la suciedad, peligro para la circulación y el tránsito de personas, así como la imagen general de abandono y mala educación que el pueblo da globalmente.
El fin de semana pasado ha sido la inauguración, y aparte de los actos tradicionales la verdad es que se sigue viendo cada vez menos ambiente, y menos sitios a los que ir, si bien sigo pensando que estamos en ese tema en época de transición que llevará a un punto de equilibrio. Ya veremos los días clave de encierros, pero nadie duda que esto ya no es lo que era.
Por mi parte veo, en mi opinión, un abismo cada vez más grande entre los actos y las fiestas de los mayores y el ambiente de los más jóvenes, que todo acto tradicional lo ven con desprecio. Con las diferencias normales que entre unos y otros debe haber, lo cierto es que ya parecen fiestas paralelas, incluso antagónicas en ciertas cosas.

02 septiembre 2007

Peñas, fiestas y ambiente

Almodóvar del Campo en fiestas siempre ha sido un referente en la comarca, pero de unos años aquí algo va cambiando. Uno de los motivos, según opinión general, es el control y la mano dura con lo de beber y conducir, aunque con las alternativas de transporte público no le veo yo tanto problema. Otro que si se había llegado al cénit y sólo se podía esperar el bajón, por el abuso de precios y masificación, pero eso también es relativo. Más bien creo que es la suma de varias pequeñas cosas lo que ha vuelto la magnitud de la fiesta a unos niveles más normales.
Otra cosa es lo del ambiente con la gente del pueblo. Por ejemplo, el tema de la proliferación de peñas, sobre todo entre los más jóvenes. Se está llegando a un punto en el que tras los toros y un poco después la gente se enciarra en las peñas y el ambiente por las calles va cayendo en picado. Cada vez se ve menos gente, que también hace menos gasto en bares y locales, lo que sumado a lo dicho antes de los de fuera lleva a que sean menos cada vez, creando un círculo que da la impresión de un descenso notable en el grado de ambiente durante las fiestas.
Además, el que las peñas se reúnan cada vez antes alarga a gran parte del verano todo esto. Ya veremos hasta donde nos lleva.